Pandemia. Maestros, Tecnología y Desigualdad

No todos los estudiantes tienen acceso a Internet

Derivado de la parálisis en distintas actividades que involucra la lucha contra el coronavirus (COVID-19), en la Educación Pública se han puesto, a nivel mundial, diversos planes de estudios apoyados en distintas plataformas a larga distancia; sin embargo, la desigualdad generalizada en muchos países, como el nuestro, pone a temblar esta estrategia, al menos para los alumnos más pobres.

Ante estas cuestiones que estudiantes, familias y docentes se plantean, se suman otras reflexiones que levantan un muro difícil de derribar y que nos hacen pensar en las características individuales de los alumnos y sus familias.

Los indicadores de la desigualdad educativa, tradicionalmente circunscritos al ámbito educativo, deben tener en cuenta también la distribución de los bienes sociales, culturales y tecnológicos entre el conjunto de la población. La selección de los indicadores que pueden manifestar con mayor rigor el grado de desigualdad educativa y los factores que lo condicionan adquiere, en consecuencia, una enorme importancia.

Solo la mitad de los países lanzó plataformas educativas por la pandemia. Los expertos advierten que la transmisión de contenidos no es suficiente y profundiza las desigualdades. Para aprender se necesita interacción entre docente y alumno.

Según la Unesco, hay casi 1.600 millones de alumnos afectados por los cierres de escuelas, lo que representa el 91,3% del total de estudiantes a nivel global. En Argentina, 14,2 millones de alumnos no asisten a clases presenciales desde el 16 de marzo. Casi todos los países latinoamericanos cerraron las escuelas.

La nueva situación nos lleva a nuevos desafíos: transitar la pandemia manteniendo clases sin sobrecargar a los diferentes actores; tratar de establecer un vínculo pedagógico de manera remota y estar atentos a lo que sucede alrededor en este contexto”.

“Hay que estar atentos a dar respuesta sensible, contener, y preparar a los estudiantes para aprender en este mundo incierto que se abre con la pandemia. La continuidad educativa debe transitarse en el marco de la equidad en el acceso a la educación”.

La educación virtual no llega a todos en las escuelas estatales.

El informe distingue tres tipos de soluciones educativas online: sistemas LMS o Learning Management Systems (como Moodle, Classroom y Blackboard), plataformas (las que permiten enseñanza sincrónica como Zoom, Google Meet y Skype) y portales educativos. Esta última es la elegida por la mayoría de los latinoamericanos.

“Es natural y previsible que las respuestas estén focalizadas principalmente en la transmisión de contenidos o en facilitar el acceso a la información por parte de los alumnos. Pero si las políticas emergentes solo consideran el acceso a los contenidos, estarán ayudando a amplificar las desigualdades educativas”, esta última expresión deja clara evidencia de lo que está por venir… la crónica de una muerte anunciada”.

Extracto: Una Latinoamérica unida, frente a la INEQUIDAD educativa galopante.

Imagen: redes sociales

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