La prueba PISA, reflexiones ante y para la Nación

La sociedad panameña acaba de ser sorprendida por los resultados de la aplicación de las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes –PISA 2018- en este país.

Qué y a quienes mide las pruebas PISA?

La prueba PISA es otro entre varios instrumentos de evaluación del sistema educativo, pero a la vez trasciende a los demás porque enfatiza en detectar las competencias, las aptitudes y los conocimientos de tipo conceptual, dejando de lado saberes específicos de un nivel programático o contenido curricular. Las pruebas se aplican a niños de 15 años, es decir a los que han terminado o han debido terminar la educación básica. Además la prueba se aplica para las áreas de matemáticas, lectura y ciencias. La elección de estas áreas no es fortuita y obedece a que desde ellas se evalúan las capacidades de razonamiento abstracto, de comunicación y comprensión de símbolos, y la capacidad de entender la inserción en el entorno natural y biológico. En síntesis se trata de entender dónde están ubicadas la conciencia del entorno, las capacidades comunicativas y analíticas de un joven de 15 años frente a los retos de la época y de manera comparativa entre las determinadas sociedades que deciden someterse a la prueba. 

Es necesario aclarar que se trata de pruebas estandarizadas para el efecto de la comparabilidad internacional. 

La prueba ha sido objeto de críticas objetivas y pertinentes como en los casos en que las mismas fueron aplicadas por igual en contextos culturales diferentes, Sin embargo, varias de estas críticas han sido acogidas para mejorar el instrumento en 2018. Sin embargo, la prueba mantiene algunas debilidades en el sentido de las adecuaciones culturales , lo cual hemos podido ver en nuestro país.

Las otras pruebas e instrumentos de evaluación que se vienen aplicando en los últimos años como P.C.A. (de la Universidad de Panamá), TERCE, ERCE, CRECER etc. nos muestran todas, que nuestra educación continua en crisis y que para conjurarla no han valido reformas curriculares, la implementación de programas de subsidios como la beca universal, de programas académicos como aprende al máximo o Panamá Bilingüe, del programa de extensión de jornada etc. Tampoco creemos que los programas que están naciendo como “ Academia Panamá para el Futuro”; ni las acciones que cumplen los acuerdos del dialogo en implementación por COPEME resolverán la crisis por la manera parcial, descapitalizada y Tímida como se van entronizando. Tampoco los programas que han irrumpido de manera masiva e inconsulta como la “Transformación curricular de la educación media” o “Panamá Bilingüe” han dado resultados positivos apreciables  

La definición e implementación de los programas ya existentes y los creados por la anterior administración vienen, por el contrario, generando un sistema con cada vez menos cobertura escolar (205 mil niños fuera de la escuela), con mayo inequidad (hasta generar un sistema escolar muy estratificado y heterogéneo; que no alcanza la calidad ni un criterio para lograrla. 

Una prueba que solo mide lo que quiere

Las pruebas PISA iniciaron en el año 2000, pero Panamá participa hasta el 2009 y luego dejo de ser parte de ella debido a los resultados que se obtuvieron. Al volver a ella, en 2018 podemos apreciar que nos mantenemos en los mismos bajos niveles de puntuación subiendo apenas 6 puntos en lectura, bajando 7 puntos en matemáticas y 11 puntos en ciencias.

De 78 países que participaron en la prueba de lectura ocupamos el lugar número 71.

De 78 países que participaron en la prueba de matemáticas ocupamos el lugar número 76.

De 78 países que participaron en la prueba de ciencias ocupamos el lugar número 75.

En Hispanoamérica solo República Dominicana obtuvo menos puntuación que nosotros y un país con muchas similitudes con el nuestro como Costa Rica nos aventajó de manera apreciable.

Qué es lo que realmente revela la prueba PISA?

Todo ello nos indica, no que la juventud quinceañera de hoy como la de 2009 (que hoy tiene 25 años) no está en términos generales preparada para afrontar su futuro individual, si no que no va por buen camino para conducir al país y echarlo a andar en todos los espacios laborales y cívico-sociales donde deberá desempeñarse.

Sin embargo, la prueba revela algo más preocupante: que no hemos sabido construir los espacios sociales y educativos donde esa juventud ha sido socializada y educada. Y es que los niños y jóvenes no son los responsables en la prueba PISA y las demás pruebas evaluativas, sino lo somos la sociedad con sus instituciones, sus hábitos y costumbres y el sistema educativo.

Factores que no determinan las pruebas PISA

  • Tenemos que señalar que la baja lectura, en las áreas comarcales se debe a que no han respetado su lengua originaria.
  • No se desarrolló, la lectura acorde al desarrollo del niño y su maduración cerebral.
  • Panamá no tomó como lectura definida solo el primer grado y parte del segundo. En los países de habla hispana con la teoría de la escuela centrada en la lectura es hasta cuarto grado.
  • Las bajas en la carga en horas de español, ciencias naturales y matemáticas para beneficiar el programa Panamá Bilingüe.
  • Se eliminó de golpe los métodos lectores.
  • El modelo y el curriculum de Panamá, no esta definido.

Prof. Luis A.Sánchez H.

Secretario General de la A.E.V.E.

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