Carta Abierta al Presidente de Panamá Laurentino Cortizo Cohen

Panamá, 11 de noviembre de 2020

Señor

LAURENTINO CORTIZO COHEN

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE PANAMÁ    

Excelentísimo Señor Presidente:

En mi condición de Secretario General de la Asociación de Educadores Veragüenses y en nombre de la Junta Directiva y de los más de un millón de niños y jóvenes en edad escolar, que deberían estar inscritos en el año lectivo 2020 y no lo están, así como de los miles de docentes que laboramos en el sistema educativo panameño, considero pertinente abordar las siguientes acotaciones.

Señor Presidente, el Observatorio Nacional de Educación de nuestra asociación ha realizado un estudio sobre la situación educativa del país, basado en datos estadísticos, muchos de los cuales son propios del Ministerio de Educación. Los resultados nos han dejado preocupados sobre la situación actual que atraviesa la educación nacional en el país, al punto que es violado el DERECHO HUMANO A LA EDUCACIÓN, consagrado en el artículo 91, Capítulo 5 de la Constitución Nacional, y en la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), la cual le otorga a la educación la finalidad del desarrollo pleno de la personalidad, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales. ¿Por qué manifestamos esto? Según estimaciones, la población en edad escolar (4 a 17 años) debió alcanzar los 1, 024,103 niños y adolescentes. Sin embargo, un artículo de prensa emanado del MEDUCA el domingo 11 de octubre del 2020, informa que “el 82% de los estudiantes matriculados en los centros educativos del país están recibiendo sus clases a través de las distintas plataformas digitales y la atención semi presencial en áreas de difícil acceso”. Pero la misma fuente del MEDUCA manifiesta que en el primer trimestre del año 2020, sólo han continuado sus estudios 547,676 estudiantes, lo que deja al descubierto que el MEDUCA ha dejado de atender a 476,427 alumnos, lo que representa en términos porcentuales 46,5 %. Estos indicadores expresan crudamente que uno de cada dos estudiantes no está siendo cubierto por el sistema educativo panameño.

El MEDUCA, con el más alto desparpajo, sólo se ha centrado en los niños y jóvenes  matriculados al principio del año y los que se han mantenido conectados al finalizar el primer trimestre. Obviamente, se nos han ocultado las extraordinarias cifras de deserción intra-anual, que representan la cantidad de niños y jóvenes que debiendo estar, no están matriculados. La verdadera dimensión del problema de cobertura lo representa este segmento de niños y jóvenes en edad escolar. 

El número de niños y jóvenes que desertaron en el mes de octubre del 2019, en comparación con el mes octubre del 2020, representa en términos porcentuales 39,5%; esto indica que hay 357,389 estudiantes menos que el año pasado. Es por ello que esta cifra nos demuestra que el año escolar 2020 fue fallido para mantener a los chicos dentro del sistema educativo, a pesar de los cientos de millones de dólares que fueron utilizados para evitarlo. Esta situación es el reflejo evidente de que su gobierno no tenía claridad sobre los resultados de esa gran inversión.

Aunado a esto, el grave impacto de la pandemia sobre el funcionamiento de la educación nacional, impacto que estaba también determinado por las condiciones previas en que se encontraba el sistema educativo y que, como ya hemos señalado en otros documentos, podía ser considerado como crítico. En efecto, fueron las debilidades crónicas del sistema las que determinaron el grado de vulnerabilidad ante la pandemia. Otras condiciones sociales e institucionales del país también afectaron el potencial de resiliencia del sector educativo, como lo han sido las condiciones socioeconómicas de los hogares, el atraso en la construcción de sistemas articulados de información, el estancamiento en el crecimiento de la infraestructura de salud, los enormes vacíos en la cobertura territorial de las comunicaciones (en el sentido moderno del concepto) y un largo etc., al que sintetizando podríamos llamar “falta e inequidad en el desarrollo”.

Señor presidente Cortizo, hemos querido alertarlo de esta situación por diferentes medios, porque desde nuestra perspectiva hay algunos de sus allegados que no le están dando estos datos, que por sí solos son una señal de alerta que les debería redefinir los esfuerzos en busca de reales soluciones al grave problema que representa la deserción escolar a nuestro sistema educativo y falta de la cobertura escolar. Y eso que no hemos entrado a hablar del tema de las calificaciones de los aprendizajes de los niños y jóvenes que en estos momentos el MEDUCA nos tiene en limbo jurídico, ya que no ha definido con precisión la normativa que se utilizaría para este objetivo, lo que agrava la situación actual de los miles de niños y jóvenes que estando dentro del sistema no han logrado obtener la nota mínima de pase, según lo establece la legislación educativa vigente.

Estas actitudes y acciones de parte del MEDUCA, conducido por la actual ministra de educación y con un equipo, que con un indiscutible manejo dictatorial llevan adelante una política de improvisación en cuanto al tema educativo, aparte de observar dos equipos en el ministerio (uno en Cárdenas y otro bajo el cargo de ”asesores ad honores”), que sólo han profundizado la crisis en la educación nacional; no quisiéramos pensar que es parte de su política de gobierno llevar a la destrucción la educación oficial, para darle paso a los planes de privatización de la educación que se escuchan por organizaciones civiles como lo son la Cámara de Comercio, Unidos por la Educación, COPEME y fundaciones que buscan hacer negocios con la educación, entre otros.

Un grupo de gremios magisteriales, padres de familia, directivos, grupos estudiantiles y organizaciones sociales entregamos una propuesta técnicamente diseñada y comprobada para lograr rescatar a esos niños y jóvenes, quienes por las condiciones socio económicas que viven miles de familias panameñas en estos momentos de pandemia, vislumbran un 2021 incierto. 

Sentimos la necesidad y la obligación de expresarles a ustedes y al conjunto de la comunidad nacional e internacional (UNESCO, OEI, FAO, UNICEF) nuestro punto de vista. Señor presidente Cortizo, usted tiene la solución en sus manos, no permita que se les roben a los niños y jóvenes sus sueños de un mejor mañana; que lo que su gobierno denomina “La Estrella” no se convierta en una quimera, y que sea el gobierno donde se viola el derecho humano a la educación.

“LAS ÚNICAS LUCHAS QUE SE PIERDEN SON LAS QUE SE ABANDONAN”

Profe. Luis A. Sánchez H.

Secretario General de A.E.V.E.

“Quien no se atreve a luchar, no merece educar”

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