Escuela ranchos aún persisten

En Panamá, aún persisten las escuelas ranchos, pese, a una economía próspera, la educación es un tema vital pero con carencia de responsabilidad de las autoridades nacionales por resolver situaciones que pone en riesgo la formación de jóvenes.

Sin embargo, veamos a un Ministerio de Educación estancado con los proyectos de financiamiento.

Por ejemplo, el pasado 11 de abril de 2016, el Gobierno anunciaba la entrega de $40 millones para reemplazar estructuras tipo rancho en el distrito de Müna, comarca Ngäbe Buglé.

El Gobierno señalaba en un acto público que era “uno de los días más importantes en la historia de la educación nacional, porque se iniciaba el proceso de reemplazar las escuelas y aulas rancho por escuelas modernas, dignas y equipadas para el proceso de enseñanza aprendizaje”. Pero no fue así.

La obra consistía en reemplazar 268 aulas rancho en Müna que contarían con biblioteca, aulas teóricas y de apoyo para el uso de estudiantes y docentes, salón de profesores, un aula para el nivel preescolar y el módulo de cocina-comedor para beneficio de más de 8 mil estudiantes.
Además, tendrían sanitarios con tanque séptico para eliminar letrinas.

Müna es quizás una de las zonas de la comarca de mejor acceso, razón por la cual la licitación no tuvo inconvenientes. Luego, este proyecto también se ampliaría a otros distritos de la comarca como Besikó, Ñürüm, Nole Duima y Mironó, con un presupuesto total de $100 millones.
Fue entonces cuando comenzaron algunas dificultades con los actos públicos, ya que algunos se declararon desiertos o las pocas empresa que participaban no cumplían con el pliego de condiciones.

Según el balance de la ministra de Educación, Marcela Paredes de Vásquez, hasta el momento están en construcción 336 estructuras que reemplazarán a las aulas rancho y otras 400 están en proceso de licitación. Mientras, el resto esperan eliminarlas en lo que queda de esta administración.
“Ha resultado difícil conseguir proponentes. Insistimos en conversar con las empresas y revisamos los costos”, acotó la ministra.

Por ejemplo, el acto público por $35 millones para diseño, construcción, reposición de infraestructura tipo rancho y otras remodelaciones en el distrito de Besikó fue declarado desierto el 22 de junio del año 2016.

Lo mismo sucedió con la licitación por $23 millones para reemplazar las aulas rancho de Mironó el 15 de junio del año pasado.

La ministra de Educación cuenta que tuvieron que fraccionar estos actos públicos para que otras empresas medianas se interesaran. “Había interés de algunas empresas medianas que sí querían entrar”, afirmó.

Esto motivó que en octubre de 2016 Meduca publicara varias licitaciones sobre las mismas regiones indígenas, pero ahora divididas. Tal fue el caso de los centros educativos Hato Julí, Cerro Mesa Arriba y Alto Guayaba por el monto de $10 millones.

Pese a los esfuerzos de las autoridades educativas, solo se presentó una empresa el pasado 6 de enero de 2017. Hasta la fecha, este proceso no ha sido adjudicado.

También se realizaron licitaciones para áreas de difícil acceso de la provincia de Coclé, como el corregimiento de Toabré y Río Indio, donde también hay aulas rancho. Ambos están en Coclé.
A este acto público ofertó una empresa en enero pasado y aún se está a la espera de la decisión.
Incluso, hay actos públicos que fueron cancelados en diciembre pasado debido a “errores” en el pliego de condiciones, como el publicitado para eliminar estructuras rancho en los centros educativos Loma de Los González, Ernesto Osorio, El Palmar y Quije en Coclé.

Redacción AEVE / Diario La Prensa