La educación no se negocia

Este trabajo busca contribuir a la reflexión sobre las reformas educativas en América Latina, especialmente las realizadas en torno a la calidad de la educación y el papel que éstas desempeñan con relación al control social. Aporta elementos sobre la concepción neoliberal de la educación y destaca el carácter de las regulaciones instrumentadas al equiparar la calidad con la evaluación y ésta con la medición de los resultados. Un rápido recorrido por las reformas realizadas en Chile y en México permite mostrar los nuevos mecanismos de control social que se esconden tras el objetivo de la calidad educativa.

Descargue documento aquí: La calidad de la educación. Reformas educativas y control social en América Latina

Documento por: Gabriela Vázquez Olivera
Gráfico: Gran OM & El Dante

cambiando

En este video su autor Ken Robinson (2011) se refiere a que en todos los países del mundo están reformando la educación pública, por dos razones. Una razón es económica: resolver cómo educar a nuestros niños para que ocupen un lugar en la economía del siglo XXI. Y él sostiene que esto es imposible, porque ni siquiera nos podemos anticipar a cómo será la economía en la próxima semana. La otra razón es cultural: “crear en los estudiantes sentido de identidad cultural”. Esto se da en medio del proceso de globalización. A los niños se les inculca que si se esfuerzan teniendo un buen rendimiento académico, más tarde tendrán un buen trabajo. Así, se está alineando a los niños, quienes no ven ninguna utilidad de ir a la escuela; y agrega, “nuestros hijos no creen en eso” (Robinson, 2011)

Robinson (2011) afirma que se está practicando un modelo educativo que ha sido concebido y estructurado en una era diferente: en el marco de la revolución industrial y la cultura intelectual de la Ilustración. En este contexto surge la educación pública, gratuita, pagada por los impuestos, como una idea revolucionaria, que sostiene que los niños de la calle y los niños pobres deben tener acceso a dicha educación. Pero estos niños, en realidad, no saben leer, ni escribir.

Eduardo Galeano

“Hace ciento treinta años, después de visitar el país de las maravillas Alicia se metió en un espejo para descubrir el mundo al revés. Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana. Al fin del milenio, el mundo al revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies.”

Del libro: Patas arriba. La escuela del mundo al revés
Por: Eduardo Germán Hughes Galeano